jueves, 8 de marzo de 2012

Spy Kids 3D: Game Over

Robert Rodriguez nunca ha sido santo de mi devoción, aunque le reconozco unos cuantos títulos en su haber bastante interesantes (como "Sin City" o "El Mariachi"). Pero la saga “Spy Kids” desde luego no es una de ellas. Y mucho menos el engendro que supuso la tercera parte, con la incursión en los mundos virtuales y el 3D.


Juni Cortez, ex agente secreto, debe emprender la búsqueda de su hermana Carmen, capturada por el Juguetero, el villano de turno interpretado por Silverter Stallone. Lo curioso es que el Juguetero está prisionero en el cyber-espacio, donde ha sido capaz de crear “Game Over”, un videojuego de realidad virtual que usará para escapar y vengarse de sus carceleros. Con idea de rescatar a su hermana y desconectar el juego, Juni entrará en el desafio.

Stallone con sus multiples personalidades en la película. El del casco alemán es la monda, casí tan divertido como el Carlos-Jesús de la izquierda.


Simulando un “Tron” casposo y colorido para niños, con un entorno virtual está hecho con evidente desgana. Juni deberá superar pruebas cada vez más complicadas, mientras se une a otros jugadores y (agarraos) a su abuelo. Porque todo el mundo sabe que el mejor aliado que puedes tener en un partida de ordenador ultramoderno es tu abuelo. Eso, y que casualmente el abuelo se enfrentó al juguetero hace años. A lo largo de aventuras y pruebas, el villano se nos presentará con múltiples personalidades discutiendo entre sí, provocando hilarantes escenas (no por divertidas per sé, si no por ver a Stallone intentando mantener varios registros dramáticos al mismo tiempo). Mientras, Robert Rodriguez intenta colarnos una historia de amor entre dos niños de 10 años (maravilloso y lacrimoso el momento en que él le regala a ella una vida extra, ains, que lloro solo de recordarlo…) y el drama del abuelo, que quedó en silla de ruedas por culpa del juguetero, al que ahora debe enfrentarse para proteger a sus nietos (seguro que se inspiraron en “El Abuelo” de Garci, seguro).

¿Está o no está currado el entorno virtual? Por no hablar de las armaduras...
El mayor atractivo podría ser el tema del 3D y el entorno virtual, pero toda espectacularidad brilla por su ausencia. Los entornos están pobremente tratados, así como el diseño del mundo virtual, realizado con desgana y con un exceso de colores de plastilina que llega a hacer daño a los ojos, pensando que un entorno de fantasía debe tener muchos colores chillones. “Tron”, con muchos menos medios, desbordaba mucha más fantasia y estética. Punto negativo extra ya que el 3D y la estética deberían cubrir una falta de historia y guión. El otro atractivo, el reparto, está lleno de cameos que a priori podrían ser interesantes: Stallone (en clara decadencia), Antonio Bandereas, Salma Hayek, George Clooney, Danny Trejo, Steve Buscemi, Elijah Wood, Selena Gómez… pero dada la dinámica de la película se queda en agua de borrajas. El niño protagonista es empalagoso y ñoño a más no poder, amén de que no actúa una mierda no logra una actuación convicente. La historia de amor entre niños, por Dios, ni siquiera George Lucas se atrevió en el Episodio I, ¿Por qué pensaba Robert Rodriguez que a él le habría salido mejor? Y una vez más, rememorar al amplio abanico de personalidades que maneja Stallone. Por unos instantes, confiaba en que fuese su doble, pero no, es él, declarándose en horas bajas… muy bajas.

Podríamos aportar como punto positivo que Robert Rodriguez aseguró que esta sería la última entrega de la saga. Pero ya sabéis como son estas cosas, hay una más en camino… como si no hubiera ya bastante con tres despropositos de niños espías...

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